Símbolos de los sueños

Soñar con viajes y con llegar tarde

Los vehículos de los sueños son maneras de avanzar por la vida, y al sueño suele interesarle una sola cosa: quién los controla. Un automóvil que el soñante conduce es su propio rumbo y su propio impulso; un tren corre sobre rieles que tendió otro; un avión saca al soñante de lo cotidiano por completo, con un horario que no es el suyo. Perder el vuelo, extraviarse o llegar tarde a algo que importaba describen una vida cuyos tiempos se le han escapado de las manos. El reloj es ese tiempo hecho visible: agujas que corren, que se han detenido o que faltan del todo.

Los puentes son aquí la imagen de la transición: un paso entre un estado y otro, sobre un agua que representa lo que yace bajo el cruce. Los sueños con un puente que se balancea, se rompe o nunca termina de alcanzar la otra orilla suelen llegar en mitad de un cambio, cuando el suelo viejo ya no está y el nuevo todavía no es firme.

Estar perdido es la forma más pura del tema. El soñante está en algún lugar, no sabe dónde, y los puntos de referencia que deberían orientarlo han desaparecido. Jung lo leería como el yo que pierde el norte dentro de una psique más vasta, algo incómodo y, a la larga, a menudo el comienzo de un rumbo más verdadero.

9 símbolos en este tema

¿Reconoces alguno de tus propias noches? Lunar Log sigue los símbolos que se repiten en tus sueños, junto con las personas, los lugares y las emociones con que llegan. ¿Empiezas ahora con el diario de sueños? Lee cómo recordar tus sueños.